9.28.2007

Qué mundo el que nos tocó

Que mundo el que nos toco, tan lleno de maldades, y de buenos pases para el gol de la vida.
Mientras acomodo mis ideas, busco en el placard de mis ganas un poco de esfuerzo para salir a la lluvia de mi ducha. Porque es verdaderamente un desafío meterse en las aguas turbias del baño, para luego salir reluciente, con olor a limpio pero con las mismas tristezas que no se van ni con un buen baño de agua caliente. Son estos días, durante los cuales nos llueve el pasado y nos sonríe el futuro, con una sonrisa maliciosa, esperando que caigamos en su trampa asesina.
No es imposible usar paraguas en esta vida de lluvias desesperadas, llueve precisamente porque los de arriba no quieren que te pase lo que indefectiblemente te va a pasar. Tenes que apurarte, porque cuando este el sol tendrás que ocultarte bajo la penumbra de tu sonrisa encendida, de tanto verla pasar y pasar.
Si estás mojado, podes secarte en su casa, con la estufa del amor y el agua caliente del rencor.
Prepara un té caliente, y te tratas de peinar como podes, ya que la escarcha de aquel invierno te manchó las penas de los pelos con el color de la nieve.
Sufrís cuando ves que tarda, y te pones a contar amores viejos, que saltan por la barricada de tu corazón como ovejas que desean escaparse. Son esas malditas ovejas las que alguna vez quisiste y cuidaste como las únicas, como las verdaderas ovejas tuyas.
Pero ahora, sos el lobo que desea casarse con caperucita roja, y finalmente, cuando ya no sabías que hacer para esperarla un poco más, aparece. Con el tecito en la mano, y en la otra una pava con agua caliente, por si uno quiere más. Se pone a hablar de lo mucho que le gusta el invierno, y de lo que en realidad le gusta de este, es tejer pulloveres y bufandas para ella o para sus amigos. Cuando sea abuela, va a ser buena abuela, pienso yo, mientras que ella trae unas tostadas con mermelada de frutilla.
Pasas al baño, para secarte las lágrimas de las nubes, y te encontras varado en la esquina de tus pensamientos, sin saber que hacer ahora, sin querer entender lo que en realidad entendes. Porque al fin y al cabo, ella lo es todo para ti, y si llegado el caso la quieres mucho y se lo demuestras, puede que ella te aprecie tanto como tu a ella.
Pero esos sueños baratos se esfuman cuando llega el novio, ese antipático personaje que te caga el mundo de ensueño en el que te queres meter. Te surgen ganas de aniquilarlo solo con el pensamiento, pero, eso si es imposible.
Matas tus ganas de decirle lo que le ibas a decir, y te las guardas en la alcancía de todas tus palabras guardadas y perdidas, donde siempre se quedaron tus sueños más hermosos y que nadie más que vos sabe que los tenes ahí guardados, esperando salir al mundo en algún momento.
Porque este día, como todos los días, terminó para el culo, y vos sin saber si tomarte el bondi o cagar a trompadas al novio y decirle a ella lo que tanto te presiona en el corazón, que quiere salir sin tu permiso, y sin previo aviso.


(escrito el día 28/01/04)

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