5.23.2007

El desgarro de un alma

Incógnitas sin respuestas, sinvergüenzas que no dan la cara, mala leche de dos con treinta, y nuestro amor que se nos fue escapando poco a poco debajo de la puerta de aquel cuarto roñoso. Un día fuiste la dueña de mis besos rotos, de mis cascabeles sin sonido, y de todo lo demás también. Pero ahora ya sos recuerdo, ya no sos lo que eras antes, yo ya no soy el mismo. ¿Sabes cuál es el tema, mi amor? Que el cuarto sí sigue siendo el mismo, y las sombras de tu recuerdo, de todos los besos que me diste aquellas noches absurdas de tetra brick sin soda, de todos esos abrazos pegajosos que hacían prometer a nuestros cuerpos que no se separarían nunca.Todo se convierte en oscuridad, se vuelve difuso como cuando trato de mirar al sol con esos lentes de sol que tengo yo y que no valen nada, ni dos pesos. Porque nos fuimos perdiendo poco a poco, porque ahora quiero buscar el olor del mundo que perdimos pero ya es tarde, ya es tarde.Me despido con una alfombra de caricias a tu nombre, pequeña doncella de mis sueños menos prejuiciosos. Y me despido así porque no conozco otra forma de decirte que te quiero sin que me duela el alma…

(escrito el día 25/11/05)